Hoy te invitamos a abrir un "Espacio Sagrado", y a permanecer aquí diez minutos orando, mientras estás frente a tu computador, con las guías en la pantalla y las Escrituras escogidas para cada día.
Algo para pensar y orar en esta semana
Somos como libros que relatan la historia de la Gracia; pero no nos damos cuenta de ello. Sería bueno que te tomaras un tiempo y abrieras tu libro. Recorre tus páginas e identifica los principales temas y los personajes centrales. Medita sobre cómo construir los capítulos de lo que te queda por vivir. Eres una historia única, en una primera edición; sin embargo, no está completa: quedan, ojalá, muchas páginas en blanco por escribir. Pero puedes pensar que tu historia es común y corriente, hasta aburrida: la imagen de tí mismo puede ser de alguien que recorre su vida en forma callada y solitaria, y que ningún editor inteligente podría soñar que tu manuscrito llegara a ser un súper-ventas. Sin embargo, si te das cuenta que el texto tiene un coautor, todo cambia. Lees los capítulos anteriores con un nuevo interés: comienzas a ver lo que ese otro escritor – Dios! – ha estado corrigiendo e incorporando, y descubres que el guión posee una riqueza increíble. El relato comienza hace mucho tiempo, 13,7 billones de años, cuando el mundo fue creado. Este libro no será de bolsillo, sino un gran éxito de ventas. Quizás te habitúas, poco a poco, a consultar a tu coautor sobre cómo construir el próximo capítulo, y luego el que sigue a continuación.
Si piensas más allá, verás que el capítulo final será escrito a título póstumo; no por ti, sino que por Dios. Y la última frase no terminará en un punto aparte. Lo reemplazará una coma o un punto y coma, a los que llamaremos “muerte”; y entonces el guión se abrirá hacia unos escenarios increíbles, que no podrías haber soñado. Los capítulos escritos tan laboriosamente en este mundo, parecerán breves introducciones a los infinitos volúmenes de la vida que vendrá, y de tu rol en ella. Este escenario será emocionante hasta el extremo, y las relaciones que allí construirás serán maravillosas en plenitud.



