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Comienzo de la Oración »

Algo para pensar y orar en esta semana

Cada año el Papa en su Mensaje del Día Mundial de la Comunicación reflexiona sobre algún aspecto de la comunicación. Este año se ha centrado en la importancia del silencio, o más precisamente, en la relación entre el silencio y la palabra. El Papa señala que la comunicación no sería posible sin el silencio. El silencio habla. A veces nuestro silencio puede ser la expresión más elocuente de nuestra cercanía y preocupación hacia los demás. El silencio puede expresar respeto y amor. En silencio escuchamos y damos prioridad a la otra persona.

Benedicto XVI recuerda que el Dios de la revelación bíblica se comunica también con el misterio de su silencio. Esto se manifiesta especialmente en el misterio de la Cruz de Cristo: “La elocuencia del amor de Dios habla en el silencio de la Cruz”. Insiste que solo Dios puede expresarse plenamente con su silencio, nosotros en cambio podemos descubrir en el silencio la posibilidad de hablar con Dios y de Dios. El nos anima a permitir que el silencio madure en contemplación. Las palabras y conceptos nunca describirán plenamente la esencia de Dios. Se debe dejar espacio al silencio contemplativo. “El silencio puede excavar un espacio en la profundidad del alma que permita a Dios instalarse allí de modo que su palabra permanezca dentro de nosotros y el amor a Dios eche raices en nuestras mentes y corazones e inspire nuestra vida”.

“Hay un tipo de silencio que es elemento primordial, que sostiene la palabra y le da espacio para moverse, como hace el cisne sobre la superficie del agua. Este lago inmóvil es el primer requisito interior para una auténtica recepción de la palabra. Después de escuchar uno debe dejar que las ondas en circulos de la palabra se difundan, se dispersen y se borren en el silencio. La palabra tiene su origen y su fin en el silencio.”

 

 - Jean Guitton, laico francés observador en el Concilio Vaticano II