• Bienvenida

    Un retiro de adviento es un tiempo para estar atentas/os espiritualmente, preparadas/os para la llegada de Cristo a nuestras vidas en este año
    • La palabra “retiro”, como la utilizamos aquí, podría no ser comprendida por todas/os. Su origen es militar: una retirada de la batalla. Su significado religioso podría ser descrito así, como la retirada de una batalla, aunque no es eso exactamente. Digamos que es una retirada a un tiempo de oración plena, incluso acudiendo a un lugar recluído. Para la mayoría de ustedes que escuchan estas reflexiones, la reclusión no será en otro lugar, como una casa de retiros, sino que un lugar interior donde cada una/o estarán atentas/os a ellas. Les ofreceremos unas sugerencias sobre cómo crear un estado de escucha y de presencia, de modo que el Espíritu de Dios pueda actuar en ustedes..
    • A esto se llama un Retiro de Adviento. Nuevamente tenemos un significado religioso y uno laico. Por ejemplo, hablamos de la llegada del computador, como una novedad importante que cambió nuestro mundo. El significado religioso apunta al tiempo que precede a la Navidad; en otras palabras, a una llegada diferente y muy importante que cambió nuestro mundo.
    • Shakespeare, por la boca de Hamlet, dijo que “la buena disposición es todo”. Un retiro de adviento es un tiempo para estar atentas/os espiritualmente, de modo de estar mejor preparadas/os para la llegada de Cristo a nuestras vidas en este año. Si no les gusta la palabra “retiro”, podríamos llamar a toda esta jornada, con un pequeño juego de palabras, una aventura preparatoria del adviento.
    • Para comenzar esta aventura propongo recordar un conocido relato navideño que aparece en el Evangelio de San Mateo: la historia de los Magos. Es conocido por todos y muy solicitado por los niños, ya que se presta para actuarlo en Navidad. Sin embargo, veremos que el relato es un drama sobre la fe adulta. Varios momentos de esta narrativa nos ofrecen temas para reflexionar y para orar.
  • Introducción

    • ¿Cómo deben prepararse para esta aventura de meditación y oración? La primera y más importante invitación a un retiro es muy sencilla: baja tu velocidad. Vivimos unas vidas tan desparramadas. “El mundo es demasiado para nosotros” decía el poeta Wordsworth, ¡y nunca ha habido tanto mundo! Necesitamos escapar de la fragmentación y encontrar un espacio tranquilo. Necesitamos retirarnos de la algarabía diaria, y crear un poco de silencio y de quietud. Estas cuatro calidades las resumen: lentitud, sencillez, silencio y quietud. Y podríamos agregar “paciencia”, pues toma tiempo desacelerarse. La mayoría de las personas necesitan aprender prácticas de quietud, para poder obtener una cierta receptividad de Dios.
    • ¿Que significan las prácticas de quietud? Algunas de ellas es posibles que las conozcan.
    • Quedarse escuchando todos los sonidos que te rodean, y dejarse llevar. O prestando atención a cómo el aire entra y sale de nuestros pulmones al respirar. O repitiendo palabras o frases como “Ven, Señor Jesús”. O mirar la llama de una vela, concentrarse en su imagen y desconectárse de todos los pensamientos y sensaciones. Vean cuál es la que más les ayuda. Recuerden que no es una técnica, sino una actitud de preparación. Preparada/o para Dios. Este espíritu lo describe muy bien la poeta Mary Oliver, al hablarnos de cómo entrar a la actitud de orar: no como un regalo especial, como una flor exótica, sino que comenzando con algo muy simple y luego acercarnos para escuchar la Palabra. El título del poema en simple: “Rezando”

    No se necesita un lirio azul;
    podrían ser unas malezas
    en un sitio baldío; o unos pequeños
    guijarros; sólo préstales atención,
    y entonces junta unas pocas palabras
    y no trates de escogerlas; esto no es
    una competencia, sino que la entrada
    a la gratitud y a un silencio en el cual
    otra voz podrá hablarte.

  • Sugerencias prácticas

    • Cada párrafo de las reflexiones sobre los Magos, ofrece una perspectiva diferente del relato, una forma distinta de comenzar nuestra oración. Como siempre, lean estos comentarios cuidadosamente; pero con la idea de encontrar uno o dos puntos que les llamen a detenerse y orar. Siempre podrán volver a meditar otros aspectos de ellos.
    • En la misma forma, lean lentamente los pasajes de las Escrituras, y vean si uno o dos de ellos los toca más que los otros. Confíen en eso. ¡No traten de elegirlos todos! Estas cortas sugerencias esperan poder ayudarlos a entrar en el relato de los Magos en forma más personal. También puede ayudar el repetir un párrafo de la Escritura varias veces, lenta y reverentemente. Gradualmente podrán reposar con uno de los aspectos que sean importantes para ustedes.
    • Como resúmen: primero lean la reflexión; luego mediten los párrafos de la Escritura, y en tercer lugar manténgase quietas/os, visualizando cuál aspecto de lo que han leído les habla con más fuerza, o en forma personal. Para profundizar vuestro silencio interior, cierren los ojos, y oren en silencio vuestro deseo de descubrir lo que Dios desea que descubran en esta meditación. Permitan que esta oración de petición las/os conduzca a la reverencia y a la esperanza. Permanezcan quietas/os lo más que puedan. Entonces, procedan a releer los párrafos que más las/os tocaron en las citas de la Escritura o en las reflexiones.
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