Ajuste
<!--// Del 21 al 27 de Agosto 2005 //-->
Esta semana hemos recordado los Evangelios según San Lucas, comenzando con el capítulo cuarto. Lucas es un escritor dotado y profundo, a quien vale la pena leer y releer. Sus primeros capítulos se refieren a la continuidad con el Antiguo Testamento, mientras que el último se encadena con el relato de la primera comunidad cristiana en los Hechos de los Apóstoles.
Muestra cómo Dios, a través de Jesús, es fiel a sus promesas a Israel, y a la vez extiende su bondad a los demás pueblos. El Evangelio nos entrega luces inesperadas sobre las relaciones de Jesús con mujeres, gentiles, los impuros, los pobres, los samaritanos, los recaudadores de impuestos y un conjunto de personas marginales a la sociedad de su tiempo. Lucas escribió en la Antioquia Siria, una región que reunía variados pueblos, habitada por gentiles; sus palabras y su estilo han resonado con fuerza a lo largo de los siglos.
Muestra cómo Dios, a través de Jesús, es fiel a sus promesas a Israel, y a la vez extiende su bondad a los demás pueblos. El Evangelio nos entrega luces inesperadas sobre las relaciones de Jesús con mujeres, gentiles, los impuros, los pobres, los samaritanos, los recaudadores de impuestos y un conjunto de personas marginales a la sociedad de su tiempo. Lucas escribió en la Antioquia Siria, una región que reunía variados pueblos, habitada por gentiles; sus palabras y su estilo han resonado con fuerza a lo largo de los siglos.