Ajuste
<!--// Del 6 al 12 de Agosto de 2006 //-->
Cuando me presento ante Dios para orar, me pregunto: ¿Quién es este Dios?
Él es un misterio del que depende toda existencia, vasto y más extenso que todo el universo, y es el origen de todo.
Al mismo tiempo este Ser Trascendente es también el Ser Íntimo, en contacto con cada átomo y molécula, con cada energía, pensamiento o deseo: tan enorme y tan íntimo. No hay una imagen que represente a Dios. El nombre que Moisés trajo desde el Monte Sinaí fue "YO SOY".
Este es el Dios que es nuestro Dios personal, el que desea revelarse a mí en mi existencia, porque está aquí. Dios me está invitando a que acuda donde Él está, y se está invitando para acudir donde yo estoy.
Él es un misterio del que depende toda existencia, vasto y más extenso que todo el universo, y es el origen de todo.
Al mismo tiempo este Ser Trascendente es también el Ser Íntimo, en contacto con cada átomo y molécula, con cada energía, pensamiento o deseo: tan enorme y tan íntimo. No hay una imagen que represente a Dios. El nombre que Moisés trajo desde el Monte Sinaí fue "YO SOY".
Este es el Dios que es nuestro Dios personal, el que desea revelarse a mí en mi existencia, porque está aquí. Dios me está invitando a que acuda donde Él está, y se está invitando para acudir donde yo estoy.