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Oración diaria - 2017-09-11

La Presencia de Dios

Mientras estoy aquí, en esta silla, el latido de mi corazón, el flujo de mi respiración, los pensamientos de mi mente, son todos signos de la continua creación de Dios en mí.
Hago una pausa, y tomo conciencia de esta Presencia en mi interior.

La Libertad

Si Dios estuviera tratando de decirme algo, lo notarí­a?
Si Dios me aconsejara o me desafiara, me daría cuenta?
Pido la gracia de librarme de mis preocupaciones,
y estar atenta/o a escuchar lo que Dios me diga...

La Conciencia

Me recuerdo que estoy en la Presencia del Señor. Me refugiaré en Su Corazón. Él es mi fortaleza en momentos de debilidad. Él me consuela en momentos de dolor.

 

La Palabra de Dios

Lucas 6:6-11

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo. Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: "Levántate y ponte ahí en medio." Él se levantó y se quedó en pie. Jesús les dijo: "Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?" Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: "Extiende el brazo." Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

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  • Estamos impactados/as por la reacción de los escribas y fariseos frente a Jesús, tanto antes como después de la curación del hombre con la mano seca. Pero también estoy consciente del peligro de cerrar mi propio corazón al sufrimiento de los otros e incluso a la presencia de Dios en Jesús, por razones semejantes. Contemplo a Jesús y le pido tener su corazón compasivo, tan sensible y libre cuando se enfrenta con el corazón humano.
  • Las autoridades estaban furiosas ante la curación del hombre, e inmediatamente comenzaron a discutir cómo podían detener a Jesús. Oro por el Papa y por todos los líderes religiosos, para que siempre sepan cómo responder, en una forma evangélica, a lo que es nuevo y pueda parecer chocante.

Conversación

Que sentimientos surgen en mí­ al orar y reflexionar sobre la Palabra de Dios?
Me imagino a Jesús mismo sentado o de pie, cerca mío, y le abro mi corazón.

Conclusión

Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses