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Oración diaria - 2017-09-15

La Presencia de Dios

Mi alma anhela tu Presencia, Señor.
Cuando te incorporo en mis pensamientos,
encuentro la paz y el bienestar.

 

 

La Libertad

Señor, me creaste para vivir en libertad.
Que Tu Espíritu Santo me guíe para seguirte libremente.
Instala en mi corazón el deseo
de conocerte y amarte cada día más.

La Conciencia

Qué maravilloso es ser capaz
de llegar a Tu Presencia, Señor.
No importa la hora.
No importa dónde estoy.
Sólo necesito pronunciar Tu Nombre

 

La Palabra de Dios

Juan 19, 25-27

Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdala. Jesús, al ver a la Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la Madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Después dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

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  • María estuvo allí en los momentos más importantes de la vida de Jesús, de manera que tiene que haber estado a los pies de la Cruz. Me imagino su profunda confusión ante lo que estaba sucediendo; su reacción cuando Jesús le pedía más amor y apertura a los demás, en un momento de tan hondo dolor.
  • Recuerdo algunas situaciones de terrible sufrimiento, situaciones de conflicto interpersonal, o de guerras que han estado acaeciendo durante años. Las llevo ante la Cruz, pidiendo a María que me enseñe a sentir dolor ante tales sufrimientos, una pena que esté iluminada por una fiel confianza y un amor compasivo.

Conversación

Sin olvidar que sigo en la Presencia de Dios, imagino a Jesús mismo, de pie o sentado a mi lado. Le digo todo lo que está en mi mente, y en mi corazón, tal como se le habla al mejor amigo.

Conclusión

Gloria al Padre,
Gloria al Hijo,
Gloria al Espiritu Santo,
como era en el principio,
es ahora, y siempre será,
por los siglos de los siglos
Amen

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