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Oración diaria - 2017-09-17

La Presencia de Dios

Mientras estoy aquí, en esta silla, el latido de mi corazón, el flujo de mi respiración, los pensamientos de mi mente, son todos signos de la continua creación de Dios en mí.
Hago una pausa, y tomo conciencia de esta Presencia en mi interior.

La Libertad

Pediré la ayuda de Dios,
para librarme de mis preocupaciones,
y estar atenta/o a Dios en este tiempo de oración,
para llegar a amarlo y servirlo cada vez más.

La Conciencia

Me recuerdo que estoy en la Presencia del Señor. Me refugiaré en Su Corazón. Él es mi fortaleza en momentos de debilidad. Él me consuela en momentos de dolor.

 

La Palabra de Dios

Mateo 18, 21-35

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: "Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?" Jesús le contesta: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo." El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo que me debes." El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré." Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?" Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano."

Reflexiones sobre la lectura de hoy

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  • Perdonar puede ser muy duro. C.S. Lewis escribió “todos dicen que perdonar es una bella idea, hasta que ellos tienen algo que perdonar; pero cuando yo fracaso en perdonar, estoy encadenado al demonio por lo que él me ha hecho. No puedo avanzar. ¿Cuán libre soy yo, o estoy atado a los resentimientos?
  • Si debemos estar preparados para perdonar setenta y siete veces, entonces debemos estar preparados a pedir perdón, y a creer que seremos perdonados, setenta y siete veces. ¿Es que el perdón fluye de ida y vuelta en mis relaciones con otros, o es raro en mi vida?

Conversación

Que sentimientos surgen en mí­ al orar y reflexionar sobre la Palabra de Dios?
Me imagino a Jesús mismo sentado o de pie, cerca mío, y le abro mi corazón.

Conclusión

Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amen

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