Programas del usuario

  • Fondo
  • Fade speed
  • Música
  • Tamaño del texto
Escoge un tema de fondo.
Escoge la velocidad con que se reemplazan las etapas de la oración diaria.
Escoge la música a escuchar durante tu oración diaria.
Escoge el tamaño del texto de la oración diaria.

Oración diaria - 2017-11-02

La Presencia de Dios

Ruego por recibir la Gracia de poder encontrar las palabras y la fortaleza interior para alcanzar y llegar a la Presencia de Dios; para formar mis labios y mi corazón, y así encontrar a Dios en una plegaria que sólo mi corazon puede pronunciar, y en un canto que sólo mi alma puede entonar.

La Libertad

“Soy libre.”
Cuando observo estas palabras escritas,
parecen crear en mí una sensación de asombro.
Sí, una maravillosa sensación de libertad.
Gracias, Señor.

La Conciencia

Cómo me encuentro hoy?
Cómo estoy con Dios?
Tengo algo que agradecer? Doy las gracias ...
Hay algo que lamento? Pido perdón ...

La Palabra de Dios

Juan 6:35-40

Jesús les dijo: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed. Sin embargo, como ya les dije, ustedes se niegan a creer aun después de haber visto. Todo lo que el Padre me ha dado vendrá a mí, y yo no rechazaré al que venga a mí, porque yo he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y la voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite en el último día. Sí, ésta es la decisión de mi Padre: toda persona que al contemplar al Hijo crea en él, tendrá vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».

Reflexiones sobre la lectura de hoy

Active
Default
  • En este día puedo llevar ante el Señor a la persona o personas que han fallecido, y orar por ellas. Agradecido por todo lo que he recibido de ellos, o pidiendo perdón por mis faltas en mi trato con esos difuntos, o pidiéndole a Dios que sea misericordioso con ellos. Me consuelan especialmente las palabras de Jesús en el Evangelio de hoy; “A los que vienen a mí, no los echaré fuera”.
  • Puedo escoger reflexionar ante Dios sobre mi propia muerte, la sienta cercana o no. Es la mayor demanda de mi libertad interior, una invitación a dar la bienvenida a las pequeñas muertes de la vida diaria, especialmente a las que me demandan mis relaciones. Pido crecer en la libertad de vivir plenamente: incluso mi propia vida, tan limitada y vulnerable, incluyendo la muerte en algún momento, está llamada a vivir con Dios por la eternidad, y ya es vida eterna.

Conversación

Que sucede en mí, mientras rezo?
Siento consuelo, preocupación, indiferencia?
Imagino a Jesús mismo sentado o de pie, a mi lado,
y comparto estos sentimientos con Él.

Conclusión

Gloria al Padre,
Gloria al Hijo,
Gloria al Espiritu Santo,
como era en el principio,
es ahora, y siempre será,
por los siglos de los siglos
Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses