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Oración diaria - 2017-11-20

La Presencia de Dios

Dios está conmigo, pero es más: Dios está dentro de mí.
Hago una pausa y siento su Presencia, que me da la Vida, en mi cuerpo, en mi mente, en mi corazón,
en este momento ... ahora ...

La Libertad

Señor, concédeme la Gracia
de poseer la libertad de espíritu.
Limpia mi corazón y mi alma
para que pueda vivir alegremente en Tu Amor.

La Conciencia

En la Presencia y Amor de Dios, recuerdo paso a paso el día que termina, comenzando por este instante y mirando hacia atrás, momento a momento.
Recojo y guardo todo lo bueno y luminoso, con mi gratitud.
Pongo atención a las sombras y lo que ellas me dicen,
y busco la sanación, la valentía y el perdón.

La Palabra de Dios

Lucas 18:35-43

En aquel tiempo, cuando se acercaba Jesús a Jericó, había un ciego sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba gente, preguntaba qué era aquello; y le explicaron: "Pasa Jesús Nazareno." Entonces gritó: "¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!" Los que iban delante le regañaban para que se callara, pero él gritaba más fuerte: "¡Hijo de David, ten compasión de mí!" Jesús se paró y mandó que se lo trajeran. Cuando estuvo cerca, le preguntó: "¿Qué quieres que haga por ti?" Él dijo: "Señor, que vea otra vez." Jesús le contestó: "Recobra la vista, tu fe te ha curado." En seguida recobró la vista y lo siguió glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al ver esto, alababa a Dios.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

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  • La multitud puede no relacionarse con la profundidad de la necesidad del hombre ciego y trata de silenciarlo. Su insistencia llevó a Jesús a hacer un alto, y a ver su deseo de ser reconocido y respondido. Hago mi plegaria con la misma confianza y esperanza de que mi fe será vista y recompensada.
  • Me tomo un tiempo para permitir que la pregunta de Jesús “Que es lo que quieres que haga por ti”? me sea preguntada. Oigo la paciencia y el amor con la que soy interpelada y me tomo el tiempo para responder con lo que está en mi corazón.

Conversación

Que sentimientos surgen en mí­ al orar y reflexionar sobre la Palabra de Dios?
Me imagino a Jesús mismo sentado o de pie, cerca mío, y le abro mi corazón.

Conclusión

Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses