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Oración diaria - 2017-12-27

La Presencia de Dios

Señor, ayúdame a estar totalmente viva/o
En Tu Santa Presencia
Envuélveme en tu Amor
Que mi corazón sea uno con el tuyo.

La Libertad

“Déjame aquí libremente, totalmente solo
en una celda en que el sol nunca brilló.
Aunque jamás nadie me hable,
Este silencio dorado me hará libre”.

Trozo de un poema escrito por un prisionero
del campo de concentración de Dachau
 

 

La Conciencia

Me recuerdo que estoy en la Presencia del Señor. Me refugiaré en Su Corazón. Él es mi fortaleza en momentos de debilidad. Él me consuela en momentos de dolor.

 

La Palabra de Dios

Juan 20:1a, 2-8

El primer día de la semana, muy temprano, todavía a oscuras, va María Magdalena al sepulcro y observa que la piedra está retirada del sepulcro. Entonces corre adonde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, el predilecto de Jesús, y les dice: Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto. Salió Pedro con el otro discípulo y se dirigieron al sepulcro. Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corría más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Inclinándose vio los lienzos en el suelo, pero no entró. Después llegó Simón Pedro, detrás de él y entró en el sepulcro. Observó los lienzos en el suelo y el sudario que le había envuelto la cabeza, no en el suelo con los lienzos, sino enrollado en lugar aparte. Entonces entró el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

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  • Pedro y Juan corren a la tumba; ellos estaban apurados buscando al Señor. ¿Siento yo mucha de esta prisa, en mi propio viaje hacia Dios?
  • Juan vio y él creyó. Benditos sean aquellos que no han visto y sin embargo creen. Esos somos nosotros. Señor, ayúdame con mi incredulidad.

Conversación

Jesús, siempre acogiste a los pequeños niños en tu camino por el mundo.
Enséñame a tener la confianza de un niño en Tí,
y vivir en la seguridad de que nunca me abandonarás.

Conclusión

Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses