Programas del usuario

  • Fondo
  • Fade speed
  • Música
  • Tamaño del texto
Escoge un tema de fondo.
Escoge la velocidad con que se reemplazan las etapas de la oración diaria.
Escoge la música a escuchar durante tu oración diaria.
Escoge el tamaño del texto de la oración diaria.

Oración diaria - 2017-12-31

La Presencia de Dios

Cuando entro en tu presencia, oh Señor,
sé que estoy en la presencia de mi Creador.
Tú me creaste por amor
incluso conoces la cantidad de pelos de mi cabeza.
Tu presencia, oh Señor, es la más grande de todas. 

La Libertad

Pido la gracia de creer en lo que podria llegar a ser y hacer, si solo le permitiera a Dios continuar su obra en mí­.
Dejar que Él, quien me creó y me ama, continúe creándome, guiándome y dándome forma.

La Conciencia

Ayúdame, Señor, a estar más consciente de Tu Presencia.
Enséñame a reconocerla en los demás.
Llena mi corazón de gratitud por las veces que tu Amor se me ha mostrado a través del cariño de mis acompañantes.

La Palabra de Dios

Lucas 2: 25-28

Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre honrado y piadoso, que esperaba la liberación de Israel y se guiaba por el Espíritu Santo. Le había comunicado el Espíritu Santo que no moriría sin antes haber visto al Mesías del Señor. Movido por el mismo Espíritu, se dirigió al templo. Cuando los padres introducían al niño Jesús para cumplir con él lo mandado en la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

Active
Default
  • El recién nacido representa la continuidad del plan de salvación de Dios. Siempre la providencia de Dios - el Espíritu Santo dirigiendo la historia - ha estado trabajando. Este mismo Espíritu permanecía en Simeón y hoy día lo guía hasta el Templo.
  • El Templo en sí mismo es el lugar de morada de Dios entre su gente, y Simeón y Ana pertenecen a los fieles remanentes del pueblo de hombres y mujeres, los pobres privilegiados de Dios. Ana había estado orando y ayunando: ese régimen cuyo poder sobre el mal, un día lo confirmaría el mismo Jesús. El pueblo de Dios había estado largo tiempo orando para la venida del Mesías, descrito en este texto como la consolación de Israel y su gloria; la redención de Jerusalén; la luz de los gentiles.
  • En el pasado, los profetas y profetizas eran los que transmitían el mensaje de la gloria de Dios. Estaban escogidos/as desde el comienzo de sus vidas y el favor de Dios permanecía con ellos y ellas. Y ahora lo mismo va a suceder con el niño de María: el favor de Dios permanecerá con él mientras crece en fuerza y sabiduría. Jesús será la nueva morada de Dios entre su pueblo: en él mismo, será una época totalmente nueva, tanto para Israel como para las naciones paganas. Incluso funcionará como una espada de juicio, descrita como que destruye a unos y salva a otros, sin que siquiera su madre estuviera eximida del dolor de esa crisis

Conversación

Recordando que estoy en la Presencia de Dios,
imagino al mismo Jesús, de pié o sentado a mi lado,
y le digo lo que esté en mi mente, y en mi corazón,
hablando como de un amigo a otro.

Conclusión

Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo,

Como era en un principio,

es ahora y siempre será,

por los siglos de los siglos

Amén

 

 

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses