Programas del usuario

  • Fondo
  • Fade speed
  • Música
  • Tamaño del texto
Escoge un tema de fondo.
Escoge la velocidad con que se reemplazan las etapas de la oración diaria.
Escoge la música a escuchar durante tu oración diaria.
Escoge el tamaño del texto de la oración diaria.

Oración diaria - 2018-01-11

La Presencia de Dios

Mientras estoy aquí, en esta silla, el latido de mi corazón, el flujo de mi respiración, los pensamientos de mi mente, son todos signos de la continua creación de Dios en mí.
Hago una pausa, y tomo conciencia de esta Presencia en mi interior.

La Libertad

Señor, que nunca yo reciba el regalo de mi libertad como algo merecido. Me diste la gran bendición de la libertad de espíritu. Llena mi espíritu con Tu Paz y Tu Amor.

La Conciencia

En este momento, Señor, vuelvo mis pensamientos hacia Tí. Dejaré de lado mis labores y preocupaciones. Descansaré y refrescaré mi corazón en tu Presencia, Señor.

La Palabra de Dios

Marcos 1:40-45

Se le acercó un leproso y arrodillándose le suplicó: “Si quieres, puedes sanarme”. Él se compadeció, extendió la mano, lo tocó y le dijo: “Lo quiero, queda sano”. Al punto se le fue la lepra y quedó sano. Después le amonestó y le despidió encargándole: ”Cuidado con decírselo a nadie. Ve a presentarte al sacerdote y, para que le conste, lleva la ofrenda de tu sanación establecida por Moisés”. Pero al salir, aquel hombre se puso a pregonarlo y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía presentarse en público en ninguna ciudad, sino que se quedaba fuera, en despoblado. Y aun así, de todas partes acudían a él.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

Active
Default
  • El leproso no calcula: “He intentado que otros me curen; ahora intentaré con Jesús” No, para este leproso no hay duda: su fe en el poder de Jesús es absoluta.
  • Y ni siquiera parece pensar: “Te echaré la culpa si no me ayudas”, sino que está listo para aceptar lo que venga. Así, su fe es lo suficientemente profunda para dejar a Jesús en perfecta libertad, para decir a Jesús, “Si tú elijes” y sentirlo así.
  • No es extraño que cuando llega la sanación, él no lo toma como algo normal. Ahí vemos otra dimensión de la fe que siempre ha tenido: debe difundir la noticia por todas partes, porque estaba totalmente convencido del poder del trabajo divino de Jesús.

Conversación

Jesús, siempre acogiste a los pequeños niños en tu camino por el mundo.
Enséñame a tener la confianza de un niño en Tí,
y vivir en la seguridad de que nunca me abandonarás.

Conclusión

Gloria al Padre,
Gloria al Hijo,
Gloria al Espiritu Santo,
como era en el principio,
es ahora, y siempre será,
por los siglos de los siglos
Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses