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Oración diaria - 2018-01-11

La Presencia de Dios

Cuando entro en tu presencia, oh Señor,
sé que estoy en la presencia de mi Creador.
Tú me creaste por amor
incluso conoces la cantidad de pelos de mi cabeza.
Tu presencia, oh Señor, es la más grande de todas. 

La Libertad

Pediré la gracia de Dios,
para librarme de mis preocupaciones,
estar atenta/o a lo que Dios me pide,
y dejarme formar por el amor de mi Creador.

La Conciencia

El saber que Dios me ama sin condiciones,
me permite ser honesto/a conmigo mismo/a.
Cómo ha sido mi último día? Cómo me siento ahora?
Comparto mis sentimientos abiertamente con el Señor.

La Palabra de Dios

Marcos 1:40-45

Se le acercó un leproso y arrodillándose le suplicó: “Si quieres, puedes sanarme”. Él se compadeció, extendió la mano, lo tocó y le dijo: “Lo quiero, queda sano”. Al punto se le fue la lepra y quedó sano. Después le amonestó y le despidió encargándole: ”Cuidado con decírselo a nadie. Ve a presentarte al sacerdote y, para que le conste, lleva la ofrenda de tu sanación establecida por Moisés”. Pero al salir, aquel hombre se puso a pregonarlo y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía presentarse en público en ninguna ciudad, sino que se quedaba fuera, en despoblado. Y aun así, de todas partes acudían a él.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

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  • El leproso no calcula: “He intentado que otros me curen; ahora intentaré con Jesús” No, para este leproso no hay duda: su fe en el poder de Jesús es absoluta.
  • Y ni siquiera parece pensar: “Te echaré la culpa si no me ayudas”, sino que está listo para aceptar lo que venga. Así, su fe es lo suficientemente profunda para dejar a Jesús en perfecta libertad, para decir a Jesús, “Si tú elijes” y sentirlo así.
  • No es extraño que cuando llega la sanación, él no lo toma como algo normal. Ahí vemos otra dimensión de la fe que siempre ha tenido: debe difundir la noticia por todas partes, porque estaba totalmente convencido del poder del trabajo divino de Jesús.

Conversación

Siento que reacciono en alguna forma al orar con la Palabra de Dios? Me siento desafiada(o), confortada(o), enojada(o)?
Imagino a Jesús sentado o de pie, a mi lado; le hablo sobre mis sentimientos, como al mejor de los amigos.

Conclusión

Gloria al Padre,
Gloria al Hijo,
Gloria al Espiritu Santo,
como era en el principio,
es ahora, y siempre será,
por los siglos de los siglos
Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses