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Oración diaria - 2018-09-15

La Presencia de Dios

Mientras estoy sentado aquí, los latidos de mi corazon,
el flujo de mi respiración, los movimientos de mi mente,
son todos signos de la constante creación de Dios en mi ser.
Hago una pausa, por un momento, y percibo
su Presencia, en mi interior profundo.

La Libertad

Señor, me entregaste el gran regalo de la libertad.
En estos tiempos, Oh Señor, permite que yo sea libre
de cualquier forma de racismo o intolerancia.
Recuérdame, Señor, que todos somos iguales en tus ojos,
esos ojos que nos aman.

La Conciencia

¿Dónde encuentro, en mi vida, los espacios para la esperanza, el entusiasmo y el crecimiento? Al mirar hacia atrás en los últimos meses, yo podría ser capaz de ver cuales ocasiones y actividades me aportaron esos frutos. Si las encuentro, me propongo entregarles el tiempo y el espacio que necesiten, de aquí en adelante.

La Palabra de Dios

Juan 19, 25-27

Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdala. Jesús, al ver a la Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la Madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Después dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

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  • La lectura del Evangelio de hoy se enfoca en el regalo que Jesús nos da desde la cruz, entregando su madre a Juan, y a Juan a su madre. Con los años, esto ha sido interpretado como que Juan representa a la iglesia como el Cuerpo de Cristo. Esto significa que María sigue el mismo papel de cuidarnos, tal como lo hacía con Jesús, y que Jesús, que nos da el precioso sacramento de la Eucaristía, nos ve como otros Cristos, bajo el cuidado de su madre.

Conversación

Como me ha llegado la Palabra? Me ha dejado indiferente?
Me ha consolado, o me ha impulsado a actuar en otra forma?
Imagino a Jesús mismo, sentado o de pie, cerca de mí.
Me vuelvo hacia Él y le abro mi corazón.

Conclusión

Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses