Programas del usuario

  • Fondo
  • Fade speed
  • Música
  • Tamaño del texto
Escoge un tema de fondo.
Escoge la velocidad con que se reemplazan las etapas de la oración diaria.
Escoge la música a escuchar durante tu oración diaria.
Escoge el tamaño del texto de la oración diaria.

Hoy te invitamos a abrir un "Espacio Sagrado", y a permanecer aquí diez minutos orando, mientras estás frente a tu computador, con las guías en la pantalla y las Escrituras escogidas para cada día.

 

Comienzo de la Oración »

Algo para pensar y orar en esta semana

LA LIBERTAD DE DECIR SÍ

Nuestras vidas están llenas de personas que dicen y que han dicho “sí”. Han dicho “sí” para hacer lo correcto. Han dicho “sí” para aceptar seguir un camino difícil pero valioso. Han dicho “sí” al amor y al sacrificio personal. Han dicho “sí” a Dios.
Piensa unos minutos en una de estas personas. Pueden ser tus padres o abuelos. Puede ser tu esposa o esposo. Puede ser un amigo o un profesor. Puede ser una persona famosa que has conocido.

Decir “sí” es vital en nuestra relación con Dios. Como es nuestra libertad a decir “no” también. Ahora miro más a menudo mi vida hacia atrás, y veo claramente que dije “no” (aunque no comprendía que decía “no” a Dios en ese momento). Gracias a Dios, puedo recordar veces en que dije “sí” también. Decir “sí” a Dios nos habilita a ser una presencia viva de amor, felicidad y misericordia en este mundo. Nuestro “sí” siempre nos dirige a amarnos y valorizarnos, así como a amar y valorizar a los demás y al mundo que nos rodea.

En la historia y tradición cristiana, han habido muchas personas que han dicho “sí”: María, Jeremías, Moisés y Pedro, por ejemplo. Sus síes fueron muy importantes. Ellos pueden no haber sabido exactamente a quién estaban diciendo “sí”, y seguamente no sabían adonde sus síes los llevarían (tanto el dolor y la gloria). Pero tuvieron la sabiduría de sabr que Dios lo pedía y que debían decir “sí”.

Si te encuentras frente a un “sí” difícil, recuerda que estás en buena compañía, con los que hemos citado. Debes saber además que los que dicen “sí” reciben un don por ese “sí” (así vemos a Pedro, un pescador sin educación, llegar a ser el líder de un nuevo movimiento: un santo). Tú también recibirás dones por tu “sí”

Brendan McManus SJ y Jim Deeds

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses