• Quietud

    La mayoría de las personas son capaces de entrar mejor en oración, si se toman unos momentos para permanecer quietos. Al comienzo de cada día de este Retiro, te vamos a sugerir unos ejercicios de quietud y luego te guiaremos en su desarrollo. Quizás uno de ellos te va a resultar mejor que otros, por lo que observa cual te ayuda más, y escógelo para comenzar. Hoy día trataremos la sabiduría del cuerpo. A menudo la ignoramos. Si lo escuchamos, el cuerpo nos puede hablar y revelarnos algo que no ha sido captado por nuestra mente consciente.

    Puedes estar sentado, de pie o caminando. Observa cómo estás tú, en tu cuerpo. ¿Sientes frío, o calor? ¿Estás cómodo, o no? ¿Relajado, tenso? Pon atención a tus pies en contacto con el suelo, y a lo que tienen puesto … recorre tu cuerpo desde los pies hasta tus hombros, captando sensaciones mientras lo haces … haz lo mismo con tus dedos, manos, brazos, hasta tus hombros … a menudo guardamos tensiones en los hombros … si las sientes, trata que se relajen un poco … llega a tu cabeza y a los músculos faciales … si ahí hay tensión, deja que se vaya … alrededor de los ojos, la boca, la mandíbula … puedes relajar las tensiones al respirar hacia afuera, imaginando que lo estás entregando a Dios, dejando que se vaya hacia Dios. ¿Hay algo que tu cuerpo desea decirte hoy? 

  • Reflexionar

    O Ven, Tu Sabiduría, desde lo alto,
    Y ordena todas las cosas, cerca y lejos,
    Muéstranos la senda del conocimiento
    Y enséñanos tu forma de recorrerlo.

    Podemos profundizar este ejercicio de oración, trasladándonos al principio de los tiempos: imaginemos una obra de teatro sobre la Creación y la Caída: Dios estaba feliz con todo lo que había creado  a través de su Palabra; sin embargo, Satán estaba envidioso y pensó en cómo echarlo a perder. Viendo que el poder de Dios estaba en su Palabra, le dijo: “Déjame sellar tu boca y tentar a tu Creación. Veremos cuán bien se defiende”. Extrañamente, Dios estuvo de acuerdo. Y Satán comenzó a tentar a los seres humanos para corromperlos. Los efectos de pecado inspirados por Satán fueron evidentes al ojo eterno de Dios, y Él se volvió a Satán y le levantó un dedo. Satán comprendió que Dios deseaba decir una sola palabra, y decidió permitirla; por lo demás, qué podría hacer una sola palabra frente a todos los males que ya había traído, y los hábitos de pecado que ya habían aparecido en la humanidad. Más aún, Satán esperaba burlarse de la impotencia de Dios. Satán removió el sello de la boca de Dios y Dios se preparó para pronunciar una sola Palabra, y para envolver esa Palabra con todo su Amor y la plenitud de su Sabiduría. Y la Palabra
    que salió de la boca de Dios…fue “Jesús”.

    Ahora escucharemos sobre esta Sabiduría entrando a este mundo, en el Evangelio de Lucas.

  • Escritura

    Y el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María. Llegó el ángel hasta ella y le dijo; “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaría qué significaría tal saludo. Pero el ángel le dijo: “No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús.”(Lucas 1:26-28, 30b-31)

  • Habla con Dios

    • La sabiduría de Dios es el niño nacido a una joven mujer, en una pequeña ciudad de una débil nación, gobernada por líderes corruptos, colaboradora de Roma.
    • Medita sobre la respuesta de Dios. Y acompaña a María mientras recibe esta notica de ángel: “Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús.”
    • El estado del mundo nos puede deprimir. Tenemos ansias que Dios intervenga e inspire razonamientos brillantes en las mentes de todos los que deben tomar decisiones importantes, que afectarán las vidas de billones, especialmente de los pobres. Deseamos que sean sabios.
    • Toma unos momentos para rezar por nuestros líderes civiles y religiosos, por que puedan estar abiertos a la sabiduría de Dios.
    • Al celebrar la Navidad, se nos muestra la sorprendente naturaleza de la sabiduría de Dios. La respuesta de Dios a la problemática del mundo, antes, ahora y siempre: Jesús.
    • ¿Qué nos muestra Dios en este acto de la Encarnación?
    • La Navidad no es un escape de un mundo en problemas. Es un tiempo para meditar de nuevo, en cómo Dios desea entrar en él. El tercer verso del canto navideño “Oh, pequeño pueblo de Belén” dice así:

    Tan callado, tan callado,
    El maravilloso regalo es entregado;
    Así Dios entrega a los corazones del hombre
    Las bendiciones de Su Cielo.
    Ningún oído puede escuchar su venida,
    Pero en este mundo de pecado,
    Donde las tímidas almas lo van a recibir,
    El amado Cristo llega para quedarse..

    • ¿Cómo deseas responder a este Dios que entra en tu vida?
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