• Quietud

    Toma un momento para respirar en la presencia de Dios, y exhala hacia afuera todo lo que hoy te preocupa

    Como siempre, ayuda el cerrar tus ojos y conceder unos pocos minutos para que tu ser interior encuentre algo de tranquilidad. Toma un momento para respirar en la presencia de Dios, y exhala hacia afuera todo lo que hoy te preocupa. Repite esto algunas veces. Estás aquí para recibir una nueva luz para tu vida y para conectarte con tus deseos más profundos y tus sueños. Dios habló con José en un sueño mientras dormía y continúa hablándonos de diversas maneras. Escucha la voz de Dios en la paz de tu corazón ahora.

  • Lectura

    José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados.

    Mateo 1:18-24
    “Y el nacimiento de Jesucristo fue como sigue. Estando su madre María desposada con José, antes de que se consumara el matrimonio, se halló que había concebido por obra del Espíritu Santo.  Y José su marido, siendo un hombre justo y no queriendo difamarla, quiso abandonarla en secreto. Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados.  Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: HE AQUI, LA VIRGEN CONCEBIRA Y DARA A LUZ UN HIJO, Y LE PONDRAN POR NOMBRE EMMANUEL, que traducido significa: DIOS CON NOSOTROS. Y cuando despertó José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer;

  • Reflexión

    Este breve pasaje del evangelio revela un período muy doloroso en las relaciones entre María y José: No sabemos si María había tratado de explicar a José lo que había sucedido, o que ni siquiera trató de hacerlo. Lo que está claro es que José creía que María había sido infiel, y estaba decidido a no casarse con ella. Qué dolor debe haberles causado a ambos: a María, creer que el hombre que amaba  ya no confiaba en ella; a José, creer que la mujer que amaba le había sido infiel. El evangelio no nos relata cuánto duró este malentendido antes de que José fuera visitado por un ángel que le dijo la verdad, pero sea que este período fuese largo o corto, debe haber sido insufrible para la joven pareja que tuvo que vivirlo.

    Muchos de nosotros hemos experimentado, en algún momento de nuestras vidas, el dolor de ser incomprendidos/as. Muchos, si no todos, hemos experimentado la ruptura de una relación, o dentro de nuestra familia inmediata o con un amigo/a. Tal vez lo estoy experimentando ahora mismo. Puedo preguntar dónde está el comienzo de una situación así. ¿Dónde está Dios en esto? Tal vez pueda encontrar consolación y ánimo con la noción de que incluso María y José, esas dos personas más santas, no escaparon a esta experiencia. Y tal vez pueda aprender algo de cómo ellos se comportaron durante ese tiempo.

  • Habla con Dios

    • Bajo la mirada amante de Dios, miro con honestidad a mis relaciones familiares más cercanas, ya sea una esposa /o, socio/a padres, hijos/as o hermanos/as. ¿Es esa relación sana y cariñosa? Si es así, gracias a Dios. Traigo a esa persona a mi oración y la sostengo ante la mirada amante de Dios. Le pido a Dios que continúe fortaleciéndonos en nuestro amor mutuo y que nos preserve de juzgarnos mal o de tener un malentendido entre nosotros/as.

    • Si, por el otro lado, algo ha resultado mal en la que era una cariñoso relación, miro ahora con honestidad esa situación. Le pido a Dios luz para ver la verdad. Si he juzgado mal a la otra persona de cualquier manera le pido a Dios que me lo muestre y que me conceda el coraje de enfrentarlo. Si de alguna manera estoy en falta, ¿hay algún paso que pueda dar para que podamos tener un nuevo comienzo?

    • Si he reflexionado lo más honestamente que puedo sobre la relación, creo que la ruptura ha sido causada por alguna traición de parte de otra persona , y sé que la relación ya no es dadora de vida para mí, ¿cómo debo aproximarme a esa relación? Reflexiono sobre la conducta de José cuando creyó necesario terminar su relación con María. No quería castigarla o vengarse de ella haciendo público el tema. Nuevamente le pido luz a Dios, y la capacidad de perdonar. Pido a Dios la gracia de que cualquier acción que  parece debo tomar no sea por venganza.

    • Pido algún tiempo de silencio, dejando que Dios toque mi corazón

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