• Introducción: Retiro de Adviento 2020

    Bienvenidas/os la Adviento de este año. Este año ha estado lleno de desafíos y dificultades. En una parte del 2020, hemos estado viviendo separados físicamente, o por lo menos más distanciados que nunca, tanto de los que amamos, como de los lugares usuales de trabajo, nuestras relaciones y el ritmo normal que nos era familiar en nuestra vida. Un retiro en Adviento nos ayuda a esperar la Navidad y un Año Nuevo; pero es también una oportunidad para mirar hacia atrás y reflexionar en cómo este año ha sido para nosotros, qué es lo que hemos soportado, qué es lo que hemos aprendido, cómo lo hemos superado, y, con optimismo, cómo hemos crecido y nos hemos adaptado.
    En el Evangelio de San Lucas, Simeón profetiza, a María y José en el Templo, que su hijo está destinado para la caída o resurrección de muchos en Israel. Él será señal de contradicción, y saldrán a la luz los pensamientos íntimos de los hombres (Lucas 2:34-35). Más adelante, en el mismo Evangelio, Jesús dice a la gente; “Nada hay tan oculto que no haya de ser descubierto, o tan escondido que no haya de ser conocido. (Lucas 12:2). La pandemia ha revelado lo vulnerable, y a veces la hipocresía de muchos de los sistemas en que depende nuestra sociedad. En forma personal, también nos ha revelado nuestras debilidades y nuestras fortalezas escondidas, mostrándonos la fragilidad de la vida, pero también la bondad de los forasteros.
    Este retiro es la perfecta oportunidad para pasar un tiempo en la Presencia del Dios que nos ama, que está esperándonos para darnos su bienvenida, para criarnos y llevarnos a una relación más profunda. La Encarnación muestra cómo era vital para el plan de Dios, el acercarse a nosotros en su carne, como Dios con nosotros. Quizás nunca ha habido un año más importante, para meditar en las formas que Dios escoge para dar a conocer su amor, y para fortalecernos en la Palabra hecha carne.

  • Consejos Prácticos

    Comenzamos con unas sugerencias que pueden ayudarte, si no has seguido antes un retiro como éste, o las puedes usar para recordarlas, si ya lo has hecho. Podrías considerer estos temas: cómo, donde, cuando y qué.
    Un tema a considerer como un “cómo” es el tiempo que estimas puedes dedicar a cada sesión del retiro. Conviene decidirlo de antemano, y luego tratar de cumplirlo. No renuncies en forma apresurada si las oraciones parecen algo aburridas, y sigue adelante si parece que todo va bien.
    El material presentado en cada sesiónn dura aproximadamente entre 20 a 25 minutos; pero podrías tomarte más tiempo para prepararte antes, o para quedarte unos momentos al terminar. Sólo escoge el tiempo que puedes incorporar confortablemente en tu rutina.
    En los temas “donde” y “cuándo”, podrías pensar la mejor hora del día que prefieres para orar – ¿en la mañana, en la tarde, o en el mediodía? Esto sugiere otra pregunta – ¿dónde te será más fácil orar y reflexionar?
    Finalmente, sobre el tema del “qué”, pregúntate para qué estás siguiendo este retiro. Cuáles son los dones y gracias que esperarías recibir de Dios durante este tiempo de oración. Asegúrate de comenzar la primera oración, preguntando a Dios sobre ellas, y procura estar abierto a lo que Dios desee entregarte. Muchas veces no sabemos lo que en verdad necesitamos!
    Cuando hayas completado el tiempo para contestar estas preguntas, estarás listo para comenzar estas oraciones y reflexiones sobre la Cercanía de Dios. Antes de comenzar, toma un momento para darte cuenta de la mirada de amor y bienvenida de Dios. También toma consciencia de los demás, que, alrededor del mundo, están orando este retiro contigo, y que formas parte de esta comunidad de oración mundial.

Inicio