• Sesión 3 No temas

    Quietud

    Al llegar a la Presencia de Dios, debes saber que Dios ya estaba ahí, esperándote. Ahora, deja ir todas las tensiones que puedes llevar en tu cuerpo, permitiendo de tus músculos se relajen, desde tu cabeza, cuello y rostro, bajado por tu columna vertebral hasta tus pies- Deja que esta quietud se haga cargo y te lleve a un espacio en el cual puedes recibir al Dios de los sueños.

  • Libro del Profeta Joel 2: 21-29

    Vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.

    No temas, tierra; alégrate y regocíjate, porque Yavé obra grandes cosas.
    No teman, animales del campo, porque los prados del desierto han reverdecido, los árboles han dado su fruto, la higuera y la vid, sus riquezas.

    Y ustedes, hijos de Sión, alégrense en Yavé, porque él les da la lluvia del otoño para la fertilidad, y hace caer agua en otoño y primavera como antes.

    Las eras se llenarán de trigo puro, los lagares desbordarán de vino y aceite virgen. Yo les compensaré por los años que les devoró la langosta y el pulgón, los grillos y la oruga, y mi gran ejército, que contra ustedes había mandado.

    Comerán y se saciarán, alabarán el nombre de su Dios, que ha obrado con ustedes de modo maravilloso, mi pueblo no será ya jamás confundido, y sabrán ustedes que yo estoy en medio de Israel, yo Yavé, su Dios, y no hay otro. Mi pueblo no será ya jamás confundido.

    Yo derramaré mi Espíritu sobre cualquier mortal; tus hijos y tus hijas profetizarán; los ancianos tendrán sueños y los jóvenes verán visiones.

    Hasta sobre los siervos y las sirvientas, derramaré mi Espíritu en aquellos días.

  • Reflexión

    No temas

    El José del Antiguo Testamento, José con la armadura de muchos colores, fue llamado el Soñador por sus hermanos, y no lo decían con cariño. Ellos no necesitaban personas con visiones; ellos necesitaban personas que fueran realistas frente a los problemas que enfrentaban… José el carpintero de Nazaret es también retratado como un hombre de sueños; pero sus sueños son pesadillas. María, el amor de su vida, parece haberlo avergonzado y traicionado. Sus sueños de amor, matrimonio, hogar y familia han sido destrozados. Pero en sueños, el ángel le dice: “No temas”. El mismo saludo del ángel a María, la misma invitación a tener fe, esperanza y amor.

    En la profecía de Joel, los ancianos tendrán sueños y los jóvenes verán visiones. El arte medieval muestra a José como un hombre anciano, lejos del amor romántico; pero no sabemos cuán viejo era en realidad. Si hubiera sido joven, habría tenido esperanzas, como los numerosos hijos prometidos en los Salmos; pero ahora se siente traicionado, vacío, sin esperanza para el futuro.

    Pero la profecía promete frutos desbordantes, mientras el Espíritu de Dios cubre toda la tierra, no sólo los habitantes de Israel, sino que los extranjeros y los esclavos, en las márgenes de la sociedad. El Espíritu de Dios no sólo trae a la vida a la tierra y a los animales; todo es llevado a la plenitud en esta gran promesa del Día del Señor. El ángel reconforta a José: es bueno ser un soñador, toma a María como tu esposa, sigue a tu corazón, porque el sueño que compartes es el sueño de Dios por toda la creación, hecho carne en la Encarnación.

  • Habla con Dios

    • Dejo que las palabras de la profecía de Joel penetren en mi corazón y mi mente. Quizás una frase o una palabra me ha llamado la atención, y tomo un tiempo para saborearla, permitiendo a Dios que toque mi corazón. El Adviento es un tiempo para reflexionar sobre los dones de gracia y verdad, prometidos por Dios. ¿Qué gracias deseo pedir en este momento? ¿Qué verdad deseo entender, y vivir más profundamente?

      Quizás he quedado desilusionado, como José. La pandemia ha suspendido muchas esperanzas y sueños, dejándolos en espera y limitando nuestras alternativas. Los desilusionados discípulos en el camino a Emaús habían perdido la esperanza; hablando de Jesús: “habíamos esperado…” ¿Puedo compartir con Dios mis esperanzas y sueños que han sido frustrados, y cómo me sentiré al compartirlos?

      En este Adviento, Dios también nos invita a incorporarnos profundamente en su sueño para toda la creación. El Papa Francisco nos habla del Dios que nos llama a vivir juntos, como hermanas y hermanos, poblando la tierra y dando a conocer los valores de la bondad, el amor y la paz. Toda la creación va a disfrutar de la promesa que aparece en el prólogo del Evangelio de San Juan – aquellos que acepten a Jesús en sus vidas llegarán a ser hijos de Dios. ¿Cómo se siente al llenarse de la esperanza que nos trae esa promesa?
      Me tomo un tiempo para hablar con Dios de cualquier desilusión o esperanzas que me vienen a la memoria, colocando todos mis sueños del mundo en las manos de nuestro Creador, que nos ama

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