• Sesión 5: Un futuro pleno de esperanza

    Quietud

    Entro a este tiempo de silenciosa oración con un deseo de estar quieta/o y presente ante Dios. Quizás mi mente está acelerada, quizás esto parece como un tiempo perdido, cuando la vida está tan ocupada. Pero yo ofrezco a Dios el regalo de estos momentos, y permito que los minutos fluyan, sin medirlos ni contarlos. Inspirando y espirando, me permito el descanso…

  • Evangelio de Mateo 2: 13-21

    Después de marchar los Magos, el Ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al niño para matarlo.» José se levantó; aquella misma noche tomó al niño y a su madre y partió hacia Egipto, permaneciendo allí hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que había anunciado el Señor por boca del profeta: Llamé de Egipto a mi hijo.
    Herodes se enojó muchísimo cuando se dio cuenta de que los Magos lo habían engañado, y fijándose en la fecha que ellos le habían dicho, ordenó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y sus alrededores.
    Así se cumplió lo que había anunciado el profeta Jeremías: En Ramá se oyeron gritos, grandes sollozos y lamentos: es Raquel que llora a sus hijos; éstos ya no están, y no quiere que la consuelen.

    Después de la muerte de Herodes, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya han muerto los que querían matar al niño.» José se levantó, tomó al niño y a su madre, y volvieron a la tierra de Israel.

  • Reflexión

    No es una escena de una Navidad feliz: refugiados huyendo entre el terror y la destrucción, niños asesinados por un líder opresor. El Evangelio de Mateo nos habla del llanto de Raquel por sus hijos, y rechazando ser consolada. Pero esta cita de Jeremías es una profecía, llena de alegría, esperanza y consuelo. Dios dice: “Aleja tu voz del llanto y tus ojos de las lágrimas, pues aquí hay una recompensa por tu labor, hay esperanza en tu futuro”.
    Cada día nuestros periódicos están llenos de noticias de violencia y destrucción, crueldad y muerte, racismo y opresión de muchas formas. Sería fácil desesperar, especialmente al enfrentar un futuro incierto. Pero en medio de todo esto, Dios es con nosotros, ofreciéndonos un futuro pleno de esperanza. Nosotros mismos podemos ser parte de esa esperanza por el futuro del mundo.
    Si permitimos ser guiados por el camino de Jesús, compartiendo la fe y la valentía de José y María, la confianza de los pastores y los sabios, la bienvenida de Isabel y la presencia de todos los personajes de la Navidad, haremos real el relato del nacimiento de Cristo. Éste es el verdadero regalo de Navidad – El regalo de Dios a nosotros; pero también nuestro regalo a Dios.

    Los cantos navideños dicen de nuestro deseo de traer un regalo a Jesús en el pesebre. ¿Qué podemos traer sino nuestra voluntad de tener nuestros corazones transformados por la maravillosa generosidad de Dios? Dios no desea nada más que nuestro deseo de que su sueño sea cumplido: Dios con nosotros.

  • Habla con Dios

    ¿Cómo soy llamada/o, en mi propia vida, a escuchar atentamente las promesas de Dios?
    • El relato de Navidad está lleno de jornadas, tanto espirituales como físicas. Ningunos de los involucrados en la historia de la Encarnación, termina en el mismo lugar del que comenzaron. La invitación de Dios espera nuestra respuesta; pero nunca nos deja esperando. Puedo encontrarme eludiendo las partes más duras del relato: ésta no es la segura y feliz Navidad de mi niñez. ¿Cómo reacciono a las partes duras de la narrativa, donde nada parece seguro y estable? Tomo unos momentos para entrar en las mentes de José y María, mientras ellos empacan y huyen, con el horror persiguiéndolos. Quizás yo puedo hablarles, o compartir la conversación entre los dos. ¿Cómo se siente tratar de mantener viva la fe y la esperanza
      en una situación como ésa? ¿Qué deseo decirle a Dios?

      Jesús es tan pequeño y vulnerable. Él huye, mientras otros mueren. Llevo mis pensamientos a recordar a tantos refugiados y niños aterrorizados, las familias desesperadas frente a nuestras fronteras, tratando de encontrar protección y una nueva vida. ¿Estas meditaciones de Adviento han cambiado lo que pienso de ellos? ¿Cómo veo a Dios con nosotros, en ellos’

      Finalmente, me quedo quieto y permito a Dios que me hable por medio de las Escrituras. Quizás puedo tener tiempo para encontrar la profecía de Jeremías y compartir la alegría de Raquel, a pesar de su llanto y desolación. ¿Cómo me hablan estos pasajes de la Escritura, en tiempos de alegría y de tristeza? ¿Existen alegrías y penas que quiero compartir con Dios, ahora? José es presentado como un modelo de obediencia, una palabra que significa el escuchar con atención. ¿Cómo soy llamada/o, en mi vida, a escuchar atentamente las promesas del Señor?

  • Conclusón

    Al terminar este Retiro de Adviento, pueden ser útil tener unos momentos para reflexionar en su desarrollo, como un todo. ¿Este tiempo de meditación de la Palabra de Dios, ha llegado a tu corazón en una forma tal, que ahora piensas en forma diferente sobre la llegada del Dios con nosotros a la vida humana? ¿Hay un pasaje o palabra de la Escritura que ha sido especial para ti? ¿En qué forma has encontrado a Dios con nosotros en los eventos de tu vida o en el mundo que te rodea?
    Existen muchas implicaciones, tanto espirituales como prácticas, del relato de la Navidad. ¿Te encontraste enredado en algún punto, o resistiendo las palabras y significados de la Escrituras que leíste? Puedes encontrar de utilidad volver a leerlos, y buscar si aparecía la invitación a responder a la Palabra de Dios. ¿Ha aparecido algo que necesita sanación o transformación? ¿Has sentido crecer tu valentía para moverte hacia adelante y abrir nuevos caminos? ¿Adonde puede Dios estar guiándote para que llegues a casa “por otro camino”?
    El relato de Navidad es uno de sorpresas, y de personas que permiten a Dios entrar en sus vidas en formas inesperadas. Sobre todo, es una historia de obediencia, de personas escuchando atentamente el sueño de Dios, y compartiéndolo en sus propias formas, cada una según su capacidad. Toma unos momentos para explorar cualquier sensación de haber recibido la gracia que se ha ofrecido, para tener la valentía de responder y agradecer a Dios por cada regalo, tanto los reconocidos, como los que aún debes entender y realizar. Quizás puedes ofrecer a Dios el regalo de Navidad que sería tu tiempo y atención a lo largo de los días que vienen, mientras continúas en el camino a Belén con Jesús Emannuel, Dios-con-nosotros.

    O Sabiduría … Señor y Dios … Llave de David … Sol Naciente … Rey de las Naciones … Emannuel … Ven, Señor Jesús.

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