Programas del usuario

  • Fondo
  • Fade speed
  • Música
  • Tamaño del texto
Escoge un tema de fondo.
Escoge la velocidad con que se reemplazan las etapas de la oración diaria.
Escoge la música a escuchar durante tu oración diaria.
Escoge el tamaño del texto de la oración diaria.

Oración diaria - 2018-10-14

La Presencia de Dios

Por unos momentos, pienso en la velada Presencia de Dios en todo:
en los elementos, dándoles existencia;
en las plantas, dándoles vida; en los animales, dándoles sentidos; y finalmente, en mí, dándome todo eso y más,
transformándome en un templo, un hogar para el Espíritu Santo.

La Libertad

Hay muy pocas personas que se dan cuenta lo que Dios haría en ellas si se abandonaran totalmente en sus manos, y se dejaran formar por su Gracia (San Ignacio).
Ruego por la gracia de confiar totalmente en el amor de Dios.

La Conciencia

Señor, ayúdame a ser plenamente consciente de tu Santa Presencia. Me envuelves en tu Amor. Que mi corazón pueda convertirse en uno con el Tuyo.

La Palabra de Dios

Marcos 10:17-30

Jesús estaba a punto de partir, cuando un hombre corrió a su encuentro, se arrodilló delante de él y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para conseguir la vida eterna?" Jesús le dijo: "¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo Dios. Ya conoces los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas cosas falsas de tu hermano, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre". El hombre le contestó: "Maestro, todo eso lo he practicado desde muy joven". Jesús fijó su mirada en él, le tomó cariño y le dijo: "Sólo te falta una cosa: vete, vende todo lo que tienes y reparte el dinero entre los pobres, y tendrás un tesoro en el Cielo. Después, ven y sígueme".  Al oír esto se desanimó totalmente, pues era un hombre muy rico, y se fue triste.
Entonces Jesús paseó su mirada sobre sus discípulos y les dijo: "¡Qué difícilmente entrarán en el Reino de Dios los que tienen riquezas!" Los discípulos se sorprendieron al oír estas palabras, pero Jesús insistió: "Hijos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el Reino de Dios".
Ellos se asombraron todavía más y comentaban: "Entonces, ¿quién podrá salvarse?"
Jesús los miró fijamente y les dijo: "Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para Dios todo es posible".
Entonces Pedro le dijo: "Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte". Y Jesús contestó: "En verdad les digo: Ninguno que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o campos por mi causa y por el Evangelio quedará sin recompensa. Pues, aun con persecuciones, recibirá cien veces más en la presente vida en casas, hermanos, hermanas, hijos y campos, y en el mundo venidero la vida eterna.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

Active
Default
  • Una vez más, pareciera ser el caso que Jesús coloca la vara más alta a los individuos que buscan consejo, en contraste con las palabras de consuelo y aliento en sus enseñanzas generales a la multitud. Este hombre vuela alto espiritualmente, pero no aprueba el curso.
  • Algunas de las palabras más tristes en el evangelio: “Jesús, mirándolo, lo amó”. Imagínate a tí mismo, siendo objeto de esa mirada amorosa. Quédate con esa mirada por unos minutos. Ahora imagínate alejándote de ella, con aflicción.
  • Las palabras de Jesús sobre el problema de los ricos, golpea a sus oyentes, incluyendo sus discípulos. Están acostumbrados a una especie de “evangelio de la prosperidad”, donde ser rico es una señal de la aprobación y bendición de Dios. Pedro está especialmente choqueado y desorientado: “Mira, hemos dejado todo y te hemos seguido”. Pero algún día él sería la Piedra que apoya a sus hermanos.

Conversación

Jesús, siempre acogiste a los pequeños niños en tu camino por el mundo.
Enséñame a tener la confianza de un niño en Tí,
y vivir en la seguridad de que nunca me abandonarás.

Conclusión

Gloria al Padre,
Gloria al Hijo,
Gloria al Espiritu Santo,
como era en el principio,
es ahora, y siempre será,
por los siglos de los siglos
Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses