Programas del usuario

  • Fondo
  • Fade speed
  • Música
  • Tamaño del texto
Escoge un tema de fondo.
Escoge la velocidad con que se reemplazan las etapas de la oración diaria.
Escoge la música a escuchar durante tu oración diaria.
Escoge el tamaño del texto de la oración diaria.

Oración diaria - 2019-03-17

La Presencia de Dios

Hago una pausa y reflexiono sobre la presencia vivificadora de Dios en todo mi cuerpo, en todo mi entorno, en la totalidad de mi vida.

La Libertad

Hay muy pocas personas que se dan cuenta lo que Dios haría en ellas si se abandonaran totalmente en sus manos, y se dejaran formar por su Gracia (San Ignacio).
Ruego por la gracia de confiar totalmente en el amor de Dios.

La Conciencia

En este momento, Señor, vuelvo mis pensamientos hacia Tí. Dejaré de lado mis labores y preocupaciones. Descansaré y refrescaré mi corazón en tu Presencia, Señor.

La Palabra de Dios

Lucas 9: 28b-36

Unos ocho días después de estos discursos, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan y subió a un cerro a orar. Y mientras estaba orando, su cara cambió de aspecto y su ropa se volvió de una blancura fulgurante. Dos hombres, que eran Moisés y Elías, conversaban con él. Se veían en un estado de gloria y hablaban de su partida, que debía cumplirse en Jerusalén. Un sueño pesado se había apoderado de Pedro y sus compañeros, pero se despertaron de repente y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Como éstos estaban para irse, Pedro dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí! Levantemos tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Pero no sabía lo que decía. Estaba todavía hablando, cuando se formó una nube que los cubrió con su sombra, y al quedar envueltos en la nube se atemorizaron. Pero de la nube llegó una voz que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escúchenlo». Después de oírse estas palabras, Jesús estaba allí solo. Los discípulos guardaron silencio por aquellos días, y no contaron nada a nadie de lo que habían visto.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

Active
Default
  • “Este es mi Hijo, el Elegido. Escúchenlo”. Jesús recibió la confirmación en su identidad y su misión en la montaña, el lugar del encuentro con Dios. Esto sucedió en la presencia de Moisés y de Elías, que lo identificaron como aquel en el cual se cumplen las promesas del Antiguo Testamento, pero en una forma inesperada: en la Cruz. Trato de escuchar esas palabras que confirman mi fe en Jesús, mi salvador, mi maestro.
  • Mientras oraba, Jesús fue transformado y apareció en su gloria. Reflexiono sobre el hecho de que los evangelios mencionan cómo Jesús oraba a menudo. ¿Qué dice esto sobre mi vida de oración? Y me pregunto cómo me cambia la plegaria, cómo me ha cambiado a través de los años. Permanezco con humilde gratitud frente a este gran regalo de la oración, donde se me invita a unirme a Jesús en su propia plegaria.

Conversación

Como me ha llegado la Palabra? Me ha dejado indiferente?
Me ha consolado, o me ha impulsado a actuar en otra forma?
Imagino a Jesús mismo, sentado o de pie, cerca de mí.
Me vuelvo hacia Él y le abro mi corazón.

Conclusión

Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses