Programas del usuario

  • Fondo
  • Fade speed
  • Música
  • Tamaño del texto
Escoge un tema de fondo.
Escoge la velocidad con que se reemplazan las etapas de la oración diaria.
Escoge la música a escuchar durante tu oración diaria.
Escoge el tamaño del texto de la oración diaria.

Oración diaria - 2020-11-21

La Presencia de Dios

Amado Señor, ayúdame a estar siempre abierta/o a Tí.
En este momento, mientras dejo de lado las preocupaciones de este mundo,
llena mi mente con Tu Paz, con Tu Amor

La Libertad

Amado Señor, instala en mi corazón
El deseo de conocerte y amarte más.
Que yo pueda responder
a que se haga Tu Voluntad en mi vida.

 

La Conciencia

Me recuerdo que estoy en la Presencia del Señor. Me refugiaré en Su Corazón. Él es mi fortaleza en momentos de debilidad. Él me consuela en momentos de dolor.

 

La Palabra de Dios

Lucas 20:27-40

Se acercaron entonces unos saduceos, los que niegan la resurrección, y le preguntaron: “Maestro, Moisés nos ordenó que si un hombre casado muere sin hijos, su hermano se case con la viuda, para dar descendencia al hermano difunto. Pues bien, eran siete hermanos. El primero se casó y murió sin dejar hijos. Lo mismo el segundo y el tercero se casaron con ella; igual los siete, que murieron sin dejar hijos. Después murió la mujer. Cuando resuciten, ¿de quién será esposa la mujer? Porque los siete fueron maridos suyos” . Jesús les respondió: “¡Los que viven en este mundo toman marido o mujer. Pero los que sean dignos de la vida futura y de la resurrección de la muerte no tomarán marido ni mujer; porque ya no pueden morir y son como ángeles; y, habiendo resucitado, son hijos de Dios. Y que los muertos resucitan lo indica también Moisés, en lo de la zarza, cuando llama al Señor Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob. No es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven”. Intervinieron algunos letrados: “Maestro, qué bien has hablado”. Y no se atrevieron a hacerle más preguntas.

Reflexiones sobre la lectura de hoy

Active
Default
  • En este Evangelio, Jesús barre el problema a un lado. Para empezar, en la vida siguiente no habrán relaciones matrimoniales. En la nueva vida, todos viven cara a cara con Dios, en una vida que no termina. Todos son hijos de Dios de la misma manera, hermanos y hermanas entre sí, obteniendo sus vidas y existencias de Él. Ése es ahora el foco de su relación, y es a través de esa relación que están unido entre sí.
  • ¿Veo a la gente en mi vida, y aquellos con que me relaciono, como iguales – que todos ellos son igualmente amados por Dios? ¿Los trato de esa manera?

Conversación

Que sucede en mí, mientras rezo?
Siento consuelo, preocupación, indiferencia?
Imagino a Jesús mismo sentado o de pie, a mi lado,
y comparto estos sentimientos con Él.

Conclusión

Gloria al Padre,
Gloria al Hijo,
Gloria al Espiritu Santo,
como era en el principio,
es ahora, y siempre será,
por los siglos de los siglos
Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses