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Oración diaria - 2021-06-09

La Presencia de Dios

Amado Señor, ayúdame a estar siempre abierta/o a Tí.
En este momento, mientras dejo de lado las preocupaciones de este mundo,
llena mi mente con Tu Paz, con Tu Amor

La Libertad

Tu muerte en la Cruz me ha hecho libre.
Puedo vivir alegre y libremente
sin temor a la muerte.
Tu misericordia no tiene límites.

La Conciencia

Me pregunto: "¿cómo está mi ser interior hoy día? ¿Está cansado, estresado, fuera de forma?" Si cualquiera de estos casos sucede, "¿cómo librarme de estas preocupaciones que me perturban?"

La Palabra de Dios

Mateo 8:18-27

Jesús, al verse rodeado por la multitud, dio orden de cruzar  a la otra orilla. Entonces se le acercó un maestro de la Ley y le dijo: “Maestro, te seguiré adondequiera que vayas”. Jesús le contestó: “Los zorros tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del Hombre ni siquiera tiene donde recostar su cabeza”. Otro de sus discípulos le dijo: “Señor, deja que me vaya y pueda primero enterrar a mi padre”. Jesús le contestó: “Sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos”.
Jesús subió a la barca y sus discípulos le siguieron. Se levantó una tormenta muy violenta en el lago, con olas que cubrían la barca, pero él dormía. Los discípulos se acercaron y lo despertaron diciendo: “Señor, sálvanos, que estamos perdidos!” Pero él les dijo: “Qué miedosos son ustedes! Qué poca fe tienen!” Entonces se levantó, dio una orden al viento y al mar, y todo volvió a la más completa calma.

Grande fue el asombro; aquellos hombres decían: “¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?”

Reflexiones sobre la lectura de hoy

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  • ¿Qué tipo de seguidor/a de Jesús soy yo? ¿Lo sigo solo en los buenos tiempos o lo sigo dondequiera que vaya? No hay duda que esto puede ser doloroso. Pero el evangelio de hoy nos muestra que, sin importar cuán penoso o tormentosos el lugar en que nos encontramos, estamos seguros/as porque Jesús está ahí.
  • Señor, tú que tienes el poder de calmar la tormenta, aumenta mi fe y confianza en ti, de manera que pueda seguirte dondequiera que vayas.

Conversación

Recordando que estoy en la Presencia de Dios,
imagino al mismo Jesús, de pié o sentado a mi lado,
y le digo lo que esté en mi mente, y en mi corazón,
hablando como de un amigo a otro.

Conclusión

Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses