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Oración diaria - 2021-07-20

La Presencia de Dios

Por unos momentos, pienso en la velada Presencia de Dios en todo:
en los elementos, dándoles existencia;
en las plantas, dándoles vida; en los animales, dándoles sentidos; y finalmente, en mí, dándome todo eso y más,
transformándome en un templo, un hogar para el Espíritu Santo.

La Libertad

Dios no está ajeno a mi libertad.
Su Espíritu da vida a mis deseos más íntimos,
empujándome suavemente hacia el bien.
Pido la gracia de dejarme envolver por el Espíritu Santo.

La Conciencia

En la Presencia y Amor de Dios, recuerdo paso a paso el día que termina, comenzando por este instante y mirando hacia atrás, momento a momento.
Recojo y guardo todo lo bueno y luminoso, con mi gratitud.
Pongo atención a las sombras y lo que ellas me dicen,
y busco la sanación, la valentía y el perdón.

La Palabra de Dios

Mateo 12:46-50

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. Uno se lo avisó: "Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo." Pero él contestó al que le avisaba: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?" Y, señalando con la mano a los discípulos dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre."

Reflexiones sobre la lectura de hoy

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  • María esperó afuera queriendo hablar a Jesús. La gente estaba sorprendida de que ella no usara su influencia, recurriera a la persuasión o se abriera camino a codazos para llegar a su hijo. Deben haberse preguntado sobre su paciencia, su habilidad para esperar en silencio con confianza. Quédate un rato con ella mientras espera con sus ojos puestos en Jesús; mira lo que tiene que enseñarte en este momento de su vida.
  • Al enseñarnos a rezar, Jesús comparte su relación con nosotros, invitándonos a llamar “Padre Nuestro” a Dios. Una y otra vez nos invita a ser su familia –a compartir, ser cercanos, amarnos. ¡Escúchalo decir de ti “Aquí está mi hermana, mi hermano”!

Conversación

Que sucede en mí, mientras rezo?
Siento consuelo, preocupación, indiferencia?
Imagino a Jesús mismo sentado o de pie, a mi lado,
y comparto estos sentimientos con Él.

Conclusión

Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.

Amen

El Lugar de Oración administrado por los Jesuítas Irlandeses